La iniciativa, organizada por UNICEF con el respaldo del Ministerio de Sanidad, busca convertir a los medios de comunicación en aliados para acercar información fiable a las familias, los centros educativos y las comunidades, además de favorecer una conversación abierta sobre salud mental.
La jornada se desarrolló de 09:00 a 13:00 horas en la oficina de UNICEF en Bata y forma parte de las actividades vinculadas al Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre, así como del programa global En Mi Mente.
Durante el encuentro, los periodistas y comunicadores recibieron herramientas para reconocer y abordar de manera adecuada las situaciones que pueden afectar al bienestar emocional durante la adolescencia. Entre las señales analizadas figuran el aislamiento, las alteraciones del sueño y del apetito y los cambios en el rendimiento escolar.
La formación puso especial atención en la manera en que los medios presentan las informaciones relacionadas con menores. Los facilitadores insistieron en evitar el sensacionalismo, proteger la identidad y dignidad de niños, niñas y adolescentes y acompañar las informaciones con datos que permitan conocer dónde buscar ayuda.
En la apertura de la jornada intervino Hilario Ondo Edjang Nfono Director General de Salud Mental y Estupefacientes del Ministerio de Sanidad, quien destacó la necesidad de que las instituciones y los medios trabajen conjuntamente para acercar los servicios de apoyo emocional a la población.
Ondo Edjang señaló que se están reforzando los servicios de atención y acompañamiento en Bata y Malabo y defendió la necesidad de eliminar los prejuicios que pueden impedir que las familias busquen ayuda profesional cuando un adolescente atraviesa una situación que afecta a su bienestar emocional.
Por parte de UNICEF, Cristina Matus, especialista en salud mental y facilitadora de la jornada, presentó los principales objetivos de En Mi Mente Guinea Ecuatorial, iniciativa que se articula en torno a tres líneas: escuchar la voz de los adolescentes, proporcionar información verificada y favorecer entornos protectores en la familia, la escuela y la comunidad.
Matus también puso el foco en el lenguaje periodístico. Según explicó, la elección de determinadas palabras en un titular o en una información puede influir en la decisión de un adolescente de pedir ayuda, por lo que animó a los profesionales a utilizar un lenguaje que informe, proteja y oriente.
La protección de los menores, una prioridad
Otro de los bloques de la jornada estuvo dedicado a los principios éticos que deben regir la cobertura periodística de asuntos relacionados con la infancia y la adolescencia.
Los participantes revisaron los cuatro principios fundamentales de la Convención sobre los Derechos del Niño: la no discriminación, el interés superior del niño, el derecho a la vida y al desarrollo y el derecho a la participación.
Los facilitadores remarcaron que informar sobre salud mental juvenil exige preservar la privacidad de los menores, evitar cualquier tratamiento que pueda estigmatizarlos y ofrecer información útil sobre los recursos de apoyo disponibles.
La jornada daba por finalizada con un llamamiento a fortalecer la colaboración entre UNICEF, el Ministerio de Sanidad y los medios de comunicación, con el objetivo de que la salud mental de adolescentes y jóvenes ocupe un espacio cada vez más responsable en la información pública de Guinea Ecuatorial.






