La muerte de un niño de nueve años, presuntamente tras recibir una paliza de una familiar en el barrio Santa Cruz, y una denuncia por robo con violencia y presunta agresión sexual centran dos de los casos abordados por la Dirección General Adjunta de la Seguridad Nacional.
El primer caso se refiere al fallecimiento de José Pedro, de nueve años, tras una agresión física que, según las declaraciones recogidas por las autoridades, habría sido perpetrada por Cesilla Mangue, de 38 años, familiar del menor.
Según la versión de la mujer, el incidente comenzó cuando descubrió que el niño tenía un teléfono móvil en casa. Al preguntarle por su procedencia, el menor le explicó que lo había alquilado durante dos días a un joven del mismo barrio por 2.000 francos CFA.
La mujer asegura que, después de comprobar con la persona que supuestamente le había alquilado el dispositivo que el pago se había realizado, preguntó al niño de dónde había obtenido el dinero. El menor respondió que lo había encontrado en el suelo, explicación que habría desencadenado la agresión.
En sus declaraciones ante las autoridades, Cesilla Mangue reconoce haber golpeado al niño con la intención, según sostiene, de corregir su comportamiento, aunque afirma que no pretendía causarle la muerte. Asimismo, ha expresado sus disculpas a los familiares del fallecido.
El segundo caso está relacionado con una denuncia por robo con violencia y presunta agresión sexual, en la que figura Saturnino Ndong, de 30 años.
De acuerdo con la información expuesta sobre el caso, el sospechoso reconoce su participación en el robo de un Toyota Avensis que operaba como taxi, así como en la sustracción de las pertenencias de la víctima y en una presunta agresión sexual que habría cometido junto con otro individuo.
La denunciante relata que se encontraba en el barrio Bisa cuando decidió tomar un taxi. Según su testimonio, en el vehículo viajaban Saturnino Ndong y otro hombre.
Durante el trayecto, los ocupantes habrían desviado la ruta y la amenazaron con un arma blanca. Posteriormente, le sustrajeron el bolso y la obligaron a mantener relaciones sexuales contra su voluntad, según la denuncia.
La Dirección General Adjunta de la Seguridad Nacional ha puesto de relieve la gravedad de ambos casos por su impacto sobre la vida, la integridad física y la libertad sexual de las personas.






