La visita tuvo como finalidad explicar a ambas industrias el alcance de la nueva normativa, así como los mecanismos fiscales que regirán su implementación.
La comisión también verificó los procedimientos para determinar el momento en que las bebidas pasan al consumo o a la distribución dentro del mercado nacional.
Durante el encuentro, los responsables del Ministerio aclararon que el impuesto especial no supondrá un perjuicio para la actividad de las empresas productoras, ya que el coste final recaerá sobre el consumidor. Asimismo, precisaron que los productos destinados a la exportación estarán exentos de este gravamen.

La delegación también informó de que, en esta primera fase de aplicación de la ley, la inspección a los distribuidores secundarios quedará aplazada, mientras las autoridades centran sus esfuerzos en garantizar que los fabricantes adapten sus procesos a las nuevas disposiciones fiscales.






