La cooperación agrícola entre Guinea Ecuatorial y la República Popular China da un nuevo paso con los resultados obtenidos en la granja piloto de arroz de Dumasi, en la jurisdicción de Niefang, donde especialistas de ambos países han certificado un elevado rendimiento productivo tras una jornada de evaluación técnica y experimental.
Durante la inspección, los expertos analizaron las parcelas cultivadas, calcularon la superficie sembrada y procedieron a la cosecha de las muestras para determinar la productividad por hectárea. Los datos obtenidos reflejan una producción de 8 toneladas de arroz por hectárea, una cifra que confirma la viabilidad del proyecto y el potencial del país para desarrollar una agricultura moderna y competitiva.

El responsable de la plantación de arroz de la granja de Niefang, «Sin Son Fu» , destacó la importancia de los resultados alcanzados y expresó su agradecimiento a los gobiernos de Guinea Ecuatorial y China por el respaldo brindado a esta iniciativa.
«Gracias al esfuerzo conjunto y al compromiso de los equipos técnicos chinos y ecuatoguineanos, hoy hemos sido testigos de una excelente cosecha de arroz. Este resultado demuestra que el trabajo constante y la cooperación pueden generar grandes avances para nuestro desarrollo agrícola», señaló.
Asimismo, reconoció la labor de los especialistas chinos desplazados al proyecto, subrayando su dedicación permanente para contribuir al crecimiento del sector agropecuario nacional.
La jornada de cosecha contó con la presencia del delegado de Agricultura de Niefang, Mariano Alo Engonga, y de la directora de la granja y presidenta de la empresa, la Liu, quienes valoraron los resultados obtenidos como un avance significativo dentro de la estrategia de desarrollo agrícola.
Los responsables del proyecto destacaron también el apoyo del presidente de la República, cuya apuesta por la diversificación económica y el fortalecimiento del sector productivo constituye uno de los pilares para impulsar este tipo de iniciativas.
Los resultados de esta evaluación permiten avanzar desde la fase experimental hacia una etapa de producción industrial a gran escala, consolidando la cooperación agrícola entre China y Guinea Ecuatorial y abriendo nuevas perspectivas para la seguridad alimentaria y el desarrollo rural del país.






