Durante su comparecencia, Paulo Speller explicó que los recursos asignados a la AAUCA permiten fundamentalmente cubrir los salarios del personal y las necesidades básicas de mantenimiento, pero no dejan margen suficiente para financiar áreas esenciales para el desarrollo académico de la institución.
El rector puso especialmente el acento en la ausencia de recursos destinados a los laboratorios, la conectividad a Internet, las bibliotecas y la formación del profesorado, elementos que considera indispensables para consolidar el proyecto universitario.
Speller señaló que la AAUCA cuenta con más de un centenar de profesores y más de setenta responsables directivos y administrativos, por lo que, según explicó, mantener el funcionamiento ordinario de la universidad absorbe buena parte de los recursos disponibles.
“No hay un céntimo siquiera en nuestro presupuesto asignado como subvención para los laboratorios”, afirmó el rector al explicar las dificultades que afronta la institución para desarrollar prácticas y fortalecer la investigación.
La situación también afecta a la infraestructura tecnológica. Speller reclamó recursos para disponer de un sistema de Internet eficiente que cubra todo el campus y permita mejorar las condiciones de enseñanza, investigación y gestión universitaria.
En el ámbito bibliográfico, el rector señaló la necesidad de dotar las bibliotecas tanto de libros actualizados como de revistas científicas, además de avanzar en soluciones digitales que faciliten el acceso de estudiantes y profesores al conocimiento académico.
La formación del cuerpo docente constituye otro de los puntos señalados por Speller. La universidad necesita recursos para impulsar la preparación de sus profesores a niveles de máster y doctorado y fortalecer así su capacidad académica y científica.
El rector recordó que estas necesidades no son nuevas. En anteriores declaraciones ya había identificado como prioridades la consolidación de los laboratorios, una biblioteca virtual, una red de fibra óptica dentro del campus y el fortalecimiento de la formación doctoral del profesorado.
La cuestión presupuestaria ocupa, por tanto, un lugar central en las demandas planteadas por la AAUCA. En 2025, el Senado ya había abordado con Speller las necesidades de la universidad, incluida la falta de libros en las bibliotecas y de laboratorios para las prácticas, y posteriormente recomendó aumentar su presupuesto para atender estas carencias.
Para Speller, el desafío no se limita al mantenimiento cotidiano del campus, sino a garantizar las condiciones materiales necesarias para que la AAUCA pueda desarrollar plenamente sus funciones de enseñanza, investigación y formación de profesionales.
La universidad ha planteado así ante el Parlamento la necesidad de contar con una financiación que permita atender no solo los gastos ordinarios, sino también las inversiones destinadas a laboratorios, bibliotecas, conectividad, investigación, formación del profesorado e infraestructura académica.
La reivindicación se produce en un contexto en el que la AAUCA continúa trabajando en la consolidación de su proyecto académico y científico. En febrero de 2026, el Gobierno ya había abordado con la dirección de la universidad sus principales desafíos, entre ellos la mejora de las infraestructuras científicas, la ampliación de titulaciones y la consolidación de programas de investigación, así como la necesidad de mayor agilidad en la ejecución presupuestaria.Nota periodística: he utilizado como eje las declaraciones y necesidades que aparecen documentadas; en particular, la falta de laboratorios y libros ya consta en la comparecencia parlamentaria de 2025, mientras que las necesidades de Internet, biblioteca y formación docente también han sido explicadas públicamente por Speller.
Fuente: Dirección General de Prensa de la Cámara de los Diputados






