La reunión, celebrada en el Centro Cultural Ecuatoguineano de Bata, se produce tras los recientes nombramientos en la Administración Pública y ha servido para trasladar al personal los nuevos lineamientos de trabajo, así como las prioridades que deberán guiar la actividad de las instituciones culturales de la Región Continental.
Uno de los principales asuntos abordados ha sido la justificación de los ingresos ante el fisco, cuestión que la Dirección General considera fundamental dentro de la gestión de las instituciones culturales. En este sentido, se subrayó la responsabilidad de los distintos departamentos en materia de recaudación y cumplimiento de las obligaciones fiscales del Estado.

Durante el encuentro también fue presentado el plan de acción de las actividades culturales que serán desarrolladas por las instituciones culturales de la Región Continental, con el propósito de establecer una programación coordinada y orientar el trabajo de los diferentes centros hacia el cumplimiento de los objetivos previstos.
La reunión puso igualmente el foco en el funcionamiento interno de los servicios. El director general en funciones instó al personal a observar estrictamente la puntualidad, la permanencia efectiva en los puestos de trabajo, la asistencia regular y el respeto a la jerarquía administrativa, como elementos esenciales para garantizar un servicio público eficiente.
Estas orientaciones se suman a las líneas de trabajo que la Dirección General viene planteando para mejorar la organización y el rendimiento de sus instituciones. En enero de este año, el mismo departamento ya había reunido a su personal en Malabo para definir las líneas de trabajo y el plan de acción de 2026, haciendo especial énfasis en la mejora del rendimiento profesional y en un mayor rigor en el control de la asistencia.
En Bata, el encuentro contó asimismo con la participación de la directora del Centro Cultural Ecuatoguineano, Milagrosa Gorbeña Oko, y del director de la Biblioteca Subterránea Juan Pablo II, Leónidas Rómulo Mitogo.
El encuentro concluyó con un espacio abierto para que los trabajadores expusieran sus inquietudes, observaciones y propuestas, permitiendo a los responsables de ambas instituciones conocer de primera mano las cuestiones planteadas por el personal y valorar posibles respuestas dentro de las competencias de la administración cultural.
Fuente: Marta Lucia






