En su mensaje por el 58º Aniversario de la Independencia conseguida el 12 de octubre de 1968, el Jefe de Estado reivindica una independencia sin concesiones, defiende la paz lograda desde el 3 de agosto de 1979 y emplaza a la juventud a liderar la transformación del país.
El mensaje íntegro del Presidente de la República se inserta a continuación:
«Queridos compatriotas:
Hoy, conmemoramos el Quincuagésimo Octavo Aniversario de la Independencia de Guinea Ecuatorial. En este día debemos enarbolar, con orgullo, el espíritu de la Independencia, la soberanía y la libertad del pueblo ecuatoguineano; gracias al cual disfrutamos el bienestar actual. Esta ocasión nos permite exaltar la histórica fecha del 12 de octubre de 1968, día en que el Pueblo Ecuatoguineano se liberó del dominio colonial que duró más de 200 años.
Por tanto, quiero extender Mis más sinceras felicitaciones a todos nuestros ciudadanos ecuatoguineanos que viven en el interior del país, a nuestra diáspora; y por que no, a los residentes que habitan en el interior de nuestro suelo patrio; ya que ellos comparten con nosotros las vicisitudes diarias y el esfuerzo constante por construir un porvenir mejor en el país.
Celebramos esta fecha que nos recuerda la lucha por conseguir la Independencia, en el año 1968. Debemos ser conscientes de los frutos de nuestra soberanía como el actual desarrollo que hemos alcanzado y valorar el camino que estamos marchando juntos para conseguir un futuro mejor.
Es imperativo recordar que Guinea Ecuatorial consiguió su independencia sin concesión alguna con la metrópoli española, lo que nos dio unas características diferentes a las demás naciones africanas.
No debemos olvidar el proceso después de la independencia y el drama que conoció el Pueblo durante los primeros 11 años de un régimen oscuro, que en lugar de progreso se experimentó una regresión del país.
Gracias a los cambios ocurridos el 3 de Agosto de 1979 que nos dieron la paz que reina actualmente en toda Guinea Ecuatorial.
Por tanto debemos honrar la memoria de nuestros héroes, líderes políticos que lucharon incansablemente para desmembrar el yugo colonial que fue sometido a nuestro pueblo, calificando al ciudadano nacional como menor de edad, sin capacidad jurídica para desarrollar libremente sus actividades.
Queridos Compatriotas:
La fecha del 12 de octubre no solo nos debe recordar el horror que supuso el colonialismo, sino que nos obliga a defender el país para no volver a aquellos años oscuros en que nuestros derechos fueron pisoteados.
Hoy Guinea Ecuatorial es un país muy diferente, una nación que se erige con la fuerza dentro del continente africano.
Por tanto, debemos sentirnos orgullosos de que somos africanos, así nos observan y nos consideran como un país referente por su desarrollo y autodeterminación política.
Una nación que trabaja sin descanso por el bienestar de su población, sin dejar atrás las capas sociales más desfavorecidas.
En efecto, el bienestar del pueblo es una prioridad para nuestro Gobierno, para lo cual estamos implementando el seguro médico universal, así como la continua campaña de inauguraciones que estamos realizando para transformar el país. Todos estos logros son las pruebas irrefutables de que nuestro Gobierno está trabajando en pro del bienestar de sus ciudadanos.
Queridos Jóvenes Ecuatoguineanos:
Como Presidente de la nación os exhorto a que tengáis una visión de futuro, el país quedará en vuestras manos para que continuéis con la labor emprendida por nuestro Gobierno.
No debéis prestar atención a aquellos comentarios banales e inútiles que circulan detrás de las redes sociales, por individuos apátridas que solo sueñan y no valoran los esfuerzos a favor de una Guinea mejor.
Queridos Jóvenes:
Debéis ser una juventud fuerte, que trabaje por su propio bienestar y utilice sus esfuerzos y conocimientos para ayudar a transformar vuestras comunidades.
El Gobierno apoyará resueltamente vuestras iniciativas y necesidades, a fin de que seáis pilares fundamentales en la construcción y transformación de Guinea Ecuatorial.
Estimados compatriotas:
Para finalizar, reitero mis felicitaciones de corazón, a todos los compatriotas; Mi mayor anhelo en estas celebraciones es que el espíritu del 12 de octubre refuerce nuestra libertad y garantice nuestra soberanía e independencia de Guinea Ecuatorial; que reine la paz, la prosperidad en todos los rincones de nuestra querida Nación, y que la armonía de esta fecha alcance todos vuestros hogares.
¡Arriba el 12 de octubre!
¡Viva la República de Guinea Ecuatorial!






