La actividad reunió a aficionados de la disciplina y representantes del organismo federativo, que siguieron una cartelera con participación de púgiles masculinos y femeninos en distintas categorías de peso.
La jornada comenzó con el duelo de 42 kilogramos entre Baldomero Pedro y Miguel Ángel Vizcarro. Después de los tres asaltos reglamentarios, el triunfo correspondió a Miguel Ángel Vizcarro.

La competición prosiguió con el combate femenino de 45 kilogramos, en el que María Fátima Medje se enfrentó a Ana Samuela. El dominio mostrado durante la pelea permitió a María Fátima Medje hacerse con la victoria.
En los 60 kilogramos, Joaquín Esono protagonizó el tercer combate de la cartelera frente a Onofre Ondo. El púgil consiguió imponer su planteamiento durante el enfrentamiento y terminó siendo declarado vencedor.
La cuarta pelea enfrentó a Salvador Elonga y Martín Nguema, dentro de la categoría de 65 kilogramos. El intercambio de golpes marcó buena parte del combate, que finalmente terminó con Salvador Elonga como vencedor.
La mayor expectación de la jornada se concentró en el enfrentamiento femenino que puso el broche deportivo a la cartelera. María Sonia, del Malabo Boxing Club, y Rocío, representante del Dragón Boxing Club de Bata, protagonizaron un duelo intenso, con continuas acciones ofensivas e intercambio de golpes.
El respaldo del público local acompañó a Rocío durante el combate, que terminó imponiéndose a la representante malabeña y sumando la victoria para el club de Bata.
Más allá de los resultados deportivos, la organización reservó un espacio para reconocer el desempeño de los protagonistas. La FEGUIBOX entregó incentivos económicos a los participantes, incluidos los púgiles que obtuvieron la victoria y quienes finalizaron en segunda posición.
El gesto sirvió como reconocimiento al esfuerzo y la preparación mostrados por los boxeadores durante la jornada.
La gala finalizaba en un ambiente festivo, con el público acompañando los últimos momentos de la velada. El evento combinó competición, espectáculo y reconocimiento, al tiempo que ofreció a los púgiles una nueva oportunidad para poner a prueba su nivel sobre el cuadrilátero.






