La ceremonia comenzó con la deposición de la bandera nacional, la bandera del Ayuntamiento de Bata, la banda y el bastón de mando sobre el altar, como símbolo de reconocimiento a la trayectoria del fallecido y a las responsabilidades que desempeñó al servicio de la población.
Posteriormente, el Gobierno Provincial de Litoral, el Ayuntamiento de Bata, el Movimiento Amigos de Obiang y otras organizaciones e instituciones depositaron coronas florales en señal de respeto y homenaje.

Uno de los hijos del fallecido procedió a la lectura de su biografía, en la que se repasó su trayectoria en la administración local. Ndong Bakale inició su carrera como secretario del Consejo y, tras la segregación del Consejo y su transformación en comunidad, ascendió al cargo de presidente de comunidad. Años más tarde se presentó a la Alcaldía Municipal del Distrito Urbano número 4, donde llegó a desempeñar funciones de teniente de alcalde.
Durante el acto también se sucedieron los mensajes de condolencia de distintas instituciones y organizaciones, que destacaron su carácter luchador, activo y entregado al trabajo, además de describirlo como un hombre afable, respetuoso, inteligente y siempre dispuesto a servir.
La ceremonia estuvo igualmente marcada por un mensaje de carácter religioso, mediante la lectura de un pasaje bíblico que recuerda que existe «un tiempo para nacer y un tiempo para morir», encomendando el alma del fallecido a las manos de Dios.
Como muestra de solidaridad con la familia, las instituciones y organizaciones presentes hicieron entrega de sobres con aportaciones económicas, destinadas a acompañar a los familiares en este momento de duelo.
Los actos concluyeron con una misa de exequias en la parroquia San Antonio de Padua de Kuantoma. Tras la misa de réquiem, el cuerpo de José María Ndong Bakale Amedjeng fue trasladado al panteón familiar de Kuantoma, donde recibió sepultura.






