La presentación del informe global sobre la realidad educativa de África ha situado en el centro del debate la necesidad de ampliar el acceso a la enseñanza, reforzar la protección de la infancia y promover modelos educativos capaces de responder a los efectos de la pobreza, la inestabilidad y la falta de infraestructuras.
En este contexto, el padre Fernando Ignacio Ondo Ndjeng, en su calidad de presidente de la OIF para África y Madagascar, ha expuesto la situación educativa del continente y ha defendido la contribución de la escuela católica como un instrumento que trasciende la formación académica. Según destacó, estas instituciones también desempeñan una función social mediante la asistencia en situaciones de emergencia, los programas de protección infantil y las iniciativas orientadas a fomentar la paz.
Durante su intervención, el sacerdote presentó la experiencia de Guinea Ecuatorial, donde la escuela católica cuenta con una importante valoración social y recibe subvenciones del Gobierno. Asimismo, puso de relieve su presencia en la educación superior a través de facultades universitarias, elementos que, según su exposición, sitúan al país como una experiencia de referencia para otros contextos educativos de África y América del Sur.
La participación de los representantes ecuatoguineanos en Roma se desarrolla en un momento en el que la comunidad educativa reclama respuestas concretas ante las desigualdades que limitan el acceso de millones de menores a la enseñanza. Entre las prioridades señaladas figuran el impulso del Pacto Educativo Africano, el fortalecimiento de la formación docente y la incorporación de herramientas digitales para mejorar los procesos de aprendizaje.
El principal desafío es transformar estos compromisos en oportunidades educativas reales para los más de 120 millones de niños y jóvenes que siguen fuera del sistema escolar. La magnitud de esta exclusión pone de relieve la necesidad de coordinar esfuerzos entre gobiernos, instituciones educativas y organizaciones religiosas para reducir las barreras económicas y sociales que impiden el acceso a las aulas.






