Guinea Ecuatorial ha defendido en la Cumbre de Líderes de la COP17 de la Convención sobre la Diversidad Biológica la protección de más del 30 % de su territorio nacional, una política respaldada por la nueva Ley de Áreas Protegidas aprobada en 2025. El ministro de Medio Ambiente y Economía Azul, Fidel Esono Mba Eyono, ha presentado estas medidas en Ereván, Armenia, donde ha representado al jefe de Estado, Obiang Nguema Mbasogo.

Durante su intervención, el ministro ha estado acompañado por la directora general de Biodiversidad y Patrimonio Natural, Miriam Minerva Ondo Mbeng. Ambos han participado en este encuentro internacional, centrado en los desafíos de la conservación de la naturaleza y el cumplimiento de los compromisos mundiales sobre biodiversidad.
Esono Mba Eyono ha destacado que la legislación nacional amplía y fortalece la protección de los ecosistemas terrestres y marinos del país. Esta iniciativa se alinea con el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, que fija para 2030 el objetivo de conservar al menos el 30 % de las tierras y los mares del planeta.
En el ámbito de los reconocimientos internacionales, el responsable de Medio Ambiente ha mencionado la incorporación de la Reserva de Biosfera de la Isla de Bioko a la Red Mundial de Reservas de Biosfera de la UNESCO en 2025. Esta designación abre nuevas oportunidades para preservar los bosques tropicales, los ecosistemas de montaña, la biodiversidad marina y las especies emblemáticas de Guinea Ecuatorial.
Sin embargo, el ministro ha advertido de que disponer de leyes y declarar espacios protegidos no garantiza por sí solo la conservación efectiva de la naturaleza. A su juicio, estas medidas deben ir acompañadas de financiación suficiente, investigación científica, vigilancia ambiental, una gestión eficaz y la participación de las comunidades locales.
En este contexto, Guinea Ecuatorial ha reclamado una mayor cooperación internacional, el acceso efectivo a fondos destinados a la biodiversidad, la transferencia de tecnologías apropiadas y el fortalecimiento de las capacidades institucionales de los países en desarrollo. La delegación ecuatoguineana ha defendido que la responsabilidad de proteger los recursos naturales debe compartirse entre todas las naciones, sin trasladar toda la carga a los países que albergan una gran riqueza ecológica.
La intervención también ha puesto el acento en la dimensión social y económica de la conservación. El Gobierno considera necesario que la protección de los ecosistemas genere beneficios para la población mediante alternativas sostenibles, como el desarrollo de la economía azul, el ecoturismo y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.
La apertura de la cumbre ha contado con la participación del primer ministro de Armenia, quien ha dado la bienvenida a las delegaciones y ha repasado los avances y desafíos en materia ambiental, haciendo hincapié en la sensibilización ciudadana y la educación de las nuevas generaciones.
Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas ha instado a los gobiernos a cumplir los compromisos del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, invertir en agricultura sostenible y proteger tanto la naturaleza como a las personas. También ha señalado las desigualdades del sistema fiscal internacional y su impacto en la deuda de los países en desarrollo, que deben afrontar importantes necesidades de conservación.
La reunión ha congregado a representantes de distintos países, entre ellos Irán, Kazajistán, Tayikistán y Argelia, así como delegaciones gubernamentales de Senegal, Botsuana, China, Zimbabue, Angola, Chad y Uganda.






