Las nuevas profesas, Marta Okomo Asumu Asangono e Irene Teresa Ayeto Ondo Efiri, naturales de Guinea Ecuatorial y formadas religiosamente en la República Democrática del Congo, han dado un paso decisivo en su vocación al comprometerse públicamente a vivir los votos de pobreza, castidad y obediencia al servicio de Dios y de la misión de su congregación.
Durante la ceremonia, ambas religiosas han protagonizado los ritos propios de la profesión, entre ellos la vestición del velo, la emisión de los votos y la entrega de la cruz y de los signos de pertenencia a la congregación, que simbolizan su compromiso con la vida consagrada.
La celebración ha tenido también un significado especial para la hermana Émilie Libango Ngonga, quien ha conmemorado 25 años de entrega religiosa mediante la renovación de sus votos y la recepción de una bendición especial. Su aniversario ha compartido protagonismo con el inicio de la nueva etapa vocacional de las dos jóvenes, reuniendo en una misma celebración el comienzo y la continuidad de la vida consagrada.
La eucaristía ha congregado a familiares, fieles y miembros de la congregación, que han acompañado a las religiosas entre cantos litúrgicos y muestras de fraternidad. La emoción ha alcanzado su punto culminante con los abrazos y los prolongados aplausos dedicados a las protagonistas de la jornada.
Bajo el lema «Adelante, siempre adelante, Dios proveerá», la celebración ha concluido como una manifestación de fe y compromiso religioso, marcada por dos nuevas profesiones y un cuarto de siglo de vida consagrada en la comunidad de las Hermanas Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza en Bata.






