Uno de los momentos centrales de la celebración fue una representación tradicional que recreó el éxodo del pueblo corisqueño, conducido por su patriarca en un recorrido hasta alcanzar el mar. La escenificación permitió recordar parte de la historia y las raíces culturales que forman parte de la identidad del pueblo Benga.
Durante la representación, los participantes recrearon diferentes episodios del recorrido. En uno de ellos, el pueblo, agotado y sin fuerzas para continuar caminando, encontró alivio cuando el jefe decidió buscar agua y miel para ayudar a la comunidad.
En su búsqueda, el patriarca se acercó a un árbol y encontró miel, que llevó junto con agua para alimentar y reponer las fuerzas de los integrantes del grupo. Después de descansar, la comunidad retomó el camino y continuó con la celebración.
El Djombe se convirtió así en un espacio de encuentro para la comunidad corisqueña, permitiendo compartir sus costumbres con los visitantes y mantener vivas las tradiciones heredadas de sus antepasados.
La jornada concluyó en un ambiente de alegría, unión y orgullo por la historia y la identidad cultural del pueblo Benga, reafirmando el valor de las tradiciones como elemento de transmisión de la memoria colectiva entre generaciones.






