La medida responde a las reiteradas convocatorias realizadas por la Inspección General de Servicios Sanitarios a los propietarios de los vehículos, con el objetivo de que se hicieran cargo de ellos y despejaran el espacio ocupado dentro del recinto hospitalario.

Según la Inspección, algunos de estos vehículos permanecían estacionados y averiados desde hacía más de dos años, ocupando espacios destinados al funcionamiento del hospital. Ante esta situación, el Inspector General de Servicios Sanitarios ha advertido de que el recinto hospitalario no puede convertirse en un taller mecánico ni en un lugar de almacenamiento de vehículos abandonados.
La presencia prolongada de estos automóviles no solo dificultaba la circulación dentro del complejo sanitario, sino que también afectaba a la imagen y al adecuado funcionamiento del recinto hospitalario. Los vehículos retirados han sido trasladados a la perrera de la Delegación de Tráfico, donde permanecerán conforme al procedimiento establecido.
Durante la visita de inspección realizada este domingo, también se informó de que algunos pabellones del Hospital Regional de Bata volverán a entrar en funcionamiento a partir del martes, una vez concluidos los trabajos de rehabilitación.






