Durante la homilía, el prelado centró su reflexión en el Santo Evangelio según San Mateo, invitando a los fieles a fortalecer su relación con Dios y a mantener una actitud de acompañamiento y corrección fraterna dentro de la comunidad cristiana.

Olaverde destacó la importancia de estar atentos a la vida espiritual del prójimo y de saber corregir con caridad cuando un hermano se equivoca. En este sentido, explicó que la corrección fraterna no debe entenderse como una condena, sino como una forma de preocuparse por la santidad y el bienestar espiritual del otro.
El arzobispo señaló que el mundo atraviesa tiempos difíciles y que, ante esta realidad, cada cristiano está llamado a entregar su vida al Todopoderoso, crear un vínculo más profundo con Dios y mantener viva la fraternidad.
El arzobispo estaba asistido por el padre Fernando Ignacio Ondo Ndjeng
Asimismo, hizo un llamamiento al perdón, especialmente cuando un hermano peca, y animó a los creyentes a vivir en constante oración, manteniendo la fe y la confianza en Dios.
Como mensaje central de su predicación, Miguel Ángel Olaverde invitó a los fieles a buscar la paz interior, la santidad y la comunión con Dios, viviendo cada jornada con una actitud de fe, como si fuera el último día de su vida en la tierra.






