Uno de sus principales objetivos fue dar visibilidad a las actividades deportivas del país, y ese propósito se cumple con creces: cada vez más aficionados se acercan al deporte nacional gracias a las publicaciones de la televisión, la radio, la prensa digital y las redes sociales. No es casualidad: muchas federaciones e instituciones deportivas carecen de un plan propio de comunicación, y encuentran en el trabajo de la prensa deportiva una suerte de salvavidas para esa carencia.
Una prensa que empuja al cambio
Las publicaciones del sector, aunque algunos cuestionen su credibilidad, son un factor determinante en el desarrollo del deporte nacional. Un ejemplo reciente lo ilustra bien: cuando la campeona africana de taekwondo, Verónica Nchama, regresó al país, las instituciones deportivas no contaban con ningún plan de recibimiento. Fue la movilización de la prensa, a través de sus publicaciones y del eco que generaron, la que impulsó al resto de la comunidad deportiva a organizar, en menos de 24 horas, un recibimiento a la altura de la nueva campeona. Las críticas de los medios bastaron para que las instituciones reaccionaran con un homenaje cálido y merecido.
Un año antes había ocurrido algo similar. Guinea Ecuatorial acogió el Campeonato Mundial de Taekwondo Femenino, un evento que la federación ecuatoguineana de la disciplina, junto a otras instituciones deportivas, organizó con solvencia y que la prensa reconoció como una “excelente organización”. Sin embargo, ese mismo periodismo deportivo también señaló la falta de preparación de la única atleta ecuatoguineana en competición, eliminada en la primera fase. La propia Verónica reconoció ante los medios que no se había preparado lo suficiente. Aquellas críticas tuvieron consecuencias: se prohibió organizar eventos deportivos de gran magnitud sin la preparación adecuada, y la federación de taekwondo tomó la iniciativa de enviar a su atleta a un centro de alto rendimiento en Alemania. Meses después, esa misma atleta se proclamó campeona de África y vive hoy su mejor momento deportivo.
Pocas federaciones reconocen públicamente que mejoran su gestión gracias al periodismo deportivo nacional, pero resulta evidente que muchos de esos cambios llegan precisamente después de una crítica, o de un aporte, hecho por esta prensa.
Los retos pendientes del periodismo deportivo nacional
No todo es camino de rosas para la prensa deportiva del país. El sector enfrenta circunstancias que, en parte, dificultan su papel como motor del desarrollo deportivo nacional. Entre ellas destacan las siguientes:
- La futbolización del deporte. Es frecuente encontrar medios especializados únicamente en fútbol, o programas de radio y televisión que, aun anunciándose como espacios deportivos generales, terminan hablando solo de fútbol. Esto oscurece los logros de otras disciplinas y explica que aún se escuchen comentarios como “¿existe ese deporte en Guinea Ecuatorial?”. A ello se suma que el fútbol es, con diferencia, el deporte más popular del país, y que algunas federaciones apenas desarrollan actividad.
- El alineamiento con intereses particulares. La prensa deportiva falla también cuando toma partido en un conflicto para proteger determinados intereses, una dinámica que se ha repetido con frecuencia en las distintas crisis atravesadas por la FEGUIFUT en los últimos años.
- La sobreexposición de los dirigentes. Muchos presidentes de federaciones e instituciones deportivas son hoy más conocidos que los propios deportistas, lo que se traduce en una falta de información real sobre el rendimiento y la progresión de los atletas.
- La falta de reconocimiento y las amenazas. Por último, muchos periodistas del sector deportivo reciben falta de consideración e incluso amenazas por el simple hecho de hacer su trabajo, cuando sus criterios no coinciden con los de determinados actores del deporte nacional.
El éxito exige la unión de todos los actores
El éxito del deporte depende de que todos sus actores cumplan con su parte: el ministerio tutor, las federaciones deportivas, los propios deportistas, los técnicos, la prensa deportiva y la afición. Solo con el compromiso conjunto de cada sector cada uno definiendo sus propias políticas y acciones es posible alcanzar un deporte a la altura de los estándares internacionales.
La falta de esa colaboración deja huecos evidentes. Como se ha señalado al inicio de este artículo, cuando todos los actores se implican, los resultados llegan y el sector deportivo del país avanza. Pero cuando esa implicación falta, se generan vacíos como el que atraviesa la Gala Deportiva de Guinea Ecuatorial, un evento que la federación de prensa lleva años intentando organizar de nuevo. Se trata de una cita de gran magnitud que requiere el aporte de múltiples sectores, y su ausencia de respaldo obliga a ajustar cada edición a una realidad más modesta de la deseada.
Si todos los actores unieran fuerzas por el éxito de este proyecto —que solo se ha celebrado una vez en la historia del deporte del país— hoy estaríamos sumando ya varias ediciones más. Es un proyecto que necesita la implicación de clubes y federaciones para aportar datos y expertos, de las instituciones deportivas para aportar recursos económicos y logísticos, y de la propia prensa para aportar visibilidad y una buena organización.
La celebración de este evento no solo daría visibilidad al talento y al deporte nacional, y atraería patrocinios: también contribuiría a reducir la delincuencia juvenil, al ofrecer a muchos jóvenes deportistas referentes reales y una salida profesional dentro del deporte.
Presentación del Autor
Juan Neftalí Edjó Obiang, Licenciado en Periodismo, es periodista deportivo en la revista Huella Deportiva, donde se ha consolidado como referente en la cobertura y análisis del deporte nacional e internacional.
En 2025 fue reconocido por AIPSWorld África entre los 10 jóvenes reporteros más destacados del continente, distinción que reafirma su papel en la nueva generación de periodistas deportivos africanos.
Con esta trayectoria, ofrece en este artículo una reflexión marcada por profesionalismo, pasión y visión crítica sobre el papel del periodismo deportivo en la sociedad.






