La Presidencia del Gobierno acogió este miércoles, 12 de agosto, una reunión convocada por el Primer Ministro del Gobierno, Encargado de la Coordinación Administrativa, Manuel Osa Nsue Nsua, con representantes de las partes enfrentadas en el seno de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Guinea Ecuatorial.
El encuentro tuvo como principal objetivo conocer el origen y el alcance de las diferencias existentes dentro de la organización religiosa y buscar una vía de entendimiento que permita preservar su unidad y garantizar el normal funcionamiento de sus centros educativos ante la proximidad del nuevo curso escolar.

La intervención del Gobierno se produce después de que una controversia inicialmente circunscrita al ámbito interno de la Iglesia haya adquirido una dimensión social por su posible impacto en los centros educativos adventistas. Actualmente, estas instituciones atienden a más de 5.000 estudiantes en todo el territorio nacional.
Durante la apertura de la reunión, Manuel Osa Nsue destacó la labor social y educativa que desarrolla la Iglesia Adventista en el país y advirtió de que las diferencias internas entre sus responsables no deben repercutir en los alumnos.
««El Gobierno no puede permitir que los alumnos se vean afectados por las diferencias personales o internas de los responsables de la Iglesia», señaló el Primer Ministro.»
En este sentido, instó a las partes a anteponer el interés de los menores y la continuidad de la actividad educativa a cualquier otra consideración, especialmente ante la proximidad del inicio del curso académico.
Durante el encuentro, el Secretario de Estado del Ministerio de Justicia presentó los antecedentes del expediente, cuyo seguimiento institucional se remonta a 2023, cuando el departamento recibió una denuncia presentada por una de las partes implicadas en la controversia.
La exposición permitió contextualizar las diferencias existentes entre la estructura de la Iglesia Adventista en Guinea Ecuatorial y determinadas instancias superiores de la organización, así como los distintos procesos de diálogo y conciliación desarrollados durante los últimos años, sin que hasta el momento se haya alcanzado un acuerdo definitivo.
Posteriormente, los representantes de las partes expusieron sus respectivas posiciones. Una de ellas sostuvo que los procedimientos administrativos y financieros aplicados dentro de la Iglesia se desarrollan de acuerdo con sus estatutos y normas internas. La otra parte, por su lado, mantuvo sus denuncias sobre presuntas irregularidades administrativas y financieras, además de cuestionar determinadas actuaciones de las estructuras superiores de la organización.
La reunión también abordó cuestiones relacionadas con posibles dinámicas de división de carácter étnico o tribal dentro de la organización. Las distintas posiciones fueron escuchadas por las autoridades como parte del proceso destinado a determinar el origen y el alcance de la controversia.
Tras escuchar a los representantes, el Primer Ministro hizo un llamamiento al diálogo, la reconciliación y la unidad, recordando que las partes enfrentadas forman parte de una misma Iglesia y de un mismo país.
Manuel Osa Nsue pidió a los responsables de la organización abandonar las posiciones de confrontación y las descalificaciones públicas y trabajar en una solución consensuada que permita recuperar la convivencia y preservar la unidad interna de la Iglesia Adventista.
Como parte de este proceso, anunció la convocatoria de los responsables de las estructuras superiores de la Iglesia, tanto de la Unión como de la División, a una próxima reunión con la Presidencia del Gobierno. El objetivo será abordar directamente las cuestiones planteadas y avanzar hacia una solución a la controversia.
El Primer Ministro insistió igualmente en que el funcionamiento de los centros educativos debe mantenerse al margen de las diferencias internas y pidió a las partes alcanzar un acuerdo que permita garantizar el normal inicio y desarrollo del próximo curso escolar.
El Gobierno advirtió de que, si no se alcanza un entendimiento que garantice el funcionamiento de los centros, adoptará las medidas que correspondan para salvaguardar el derecho de los alumnos a la educación y evitar que la crisis interna termine afectando a miles de estudiantes.
La reunión concluyó con el compromiso de continuar trabajando por una solución dialogada y consensuada, bajo la premisa de que la reconciliación, la unidad y la protección del derecho a la educación deben prevalecer sobre las diferencias internas.
Fuente: Oficina de Prensa de la Presidencia del Gobierno (PresPM) y Departamento de Prensa del PDGE.






