Esta asignación constituye la primera fase de un amplio programa para modernizar los medios de actuación de las fuerzas del orden, destinado a mejorar su movilidad, su capacidad de respuesta y su proximidad a la población.
Según el comunicado de prensa, «el objetivo es aumentar la eficacia de las unidades de campo. Gracias a su gran maniobrabilidad, estas motocicletas permitirán intensificar la persecución de delincuentes en zonas urbanas densamente pobladas y en vías secundarias, reducir los tiempos de respuesta ante llamadas de emergencia y reforzar la red territorial, especialmente en barrios periféricos. También desempeñarán un papel fundamental en la apertura de rutas y la seguridad de grandes concentraciones públicas».
Con esta medida, el Jefe de Estado reafirma su compromiso de acercar las fuerzas de seguridad a los ciudadanos, dotando a las unidades operativas de recursos modernos adaptados a la realidad sobre el terreno.

La ceremonia concluyó con la entrega simbólica de las llaves a los comandantes en jefe de la Gendarmería Nacional y de la Policía Nacional.






